martes, junio 8

Caretas.

Sonreir ya no es la forma en la que nos mostramos contentos, sino la careta con la que escondemos nuestra vidriosa mirada, hemos perdido la capacidad de impregnarnos de colores y hemos pintado de gris los matices entre negro y blanco, cayendo entre soplidos las gotas de color espesas como manjar abandonan el paisaje sin querer retornar.-
No fue culpa de la amargura el caudal salado que dejas por tus mejillas caer, fue culpa de tu careta, por no poderte contener.

miércoles, febrero 3

¿Qué es el amor?


¿Qué es el amor?
Es el amor la lágrima que no se asoma en los ojos brillantes de una firme & radiante mujer, es el amor esa caricia tibia que penetra las entrañas, sin necesidad de tocar los cuerpos, es el amor ese suspiro suave que envuelve tu boca cuando no puedes hablar, es el amor el respiro de una brisa sin oxígeno que hidrata las venas haciendo florecer tu piel.-
Es el amor en tus manos el placebo necesario para hacerme sonreír sin mover los labios, la medida justa que necesito para dejar de abrir los ojos & poderte ver, la cuota precisa para dejar de oír más allá de tus latidos, es el remedio imperioso y suficiente para existir dinámico en el sentir. . .

martes, febrero 2

Limando tus alas.


Me permitiste parchar tu corazón con mis manos,
cerraste los ojos & te entregaste de inmediato,
descubriste esas alas sin emitir sonidos,
abriste tus labios para darme tus suspiros.

Entre las sábanas ahora duermes sin quejidos,
sane tus heridas, fuí tu parche & tus oídos.
De a poco comenzaste a florecer
pequeña mariposa, no escapes de mi otra vez.

Las lágrimas que caían de tus ojos,
suavemente se secaron en mis hombros.
Limpiando todas las cenizas,
desterrando los despojos.

Junto a la brisa que arrastra aquel mar,
hoy te veo nuevamente despegar
Y entre la oscuridad de la noche
planeas un nuevo vuelo,
olvidado de esas magullas,
enamorado de los destellos.

Claramente solo una enfermera fuí,
tímida mariposa te vas hoy de mí.

viernes, enero 22

ManteL sucio.-


Hasta ayer las imágenes eran poco claras, espejismos de compañía me deslumbraban, hoy más fría pude verlo, a él con sus ojos oscuros llenos de veneno, dirigiendo su mirada lejos de mi, evadiendo mi rostro, ocultándome su alma, sepultando sutilmente lo que como ilusiones de niña espere ver nacer de él.-
Las cartas están hechadas, el mantel está sucio, la sangre ha espesado & las lágrimas comienzan a asomarse, junto con el desconsuelo & la decepción de un ente que ya no tiene junto a si, a su amor, mas las heridas & el

viernes, enero 1

En mi vientre, el mar.-



La última gota del rocío ha caído, el sol despierta junto a la alegre sinfonía de las aves, mis manos han dejado de temblar & mi cuerpo todavía esta frío, pero sintiendo el calor entre los huesos al despertar, ha cesado la noche y el reloj comienza a sumar horas, las flores despiertan difundiendo su seductor perfume & tú aún entre ellas seduciéndome.-
Mi rostro marchito & cansado, no puede sino iluminarse ante tu mirada tenue, que me hace sentir una niña ingenua, pero tan lujuriosa al tocar tu piel, llena de deseos sencillos, de anhelos incomprendidos para los amargados.-
Mis labios secos, piden a gritos beber un sorbo de tus labios, mientras tu tan despistado, tomas mi mano & me llevas a caminar, es como si pudiese sentir explotar las olas en mi cuerpo & escuchar a los peces danzar en mi vientre, un peligroso cardumen con deseos de nadar más allá del mar.
De la noche ya no quedan vestigios, solo el recuerdo de un maravilloso lugar donde como reos, hemos huido del alboroto de la ciudad, desterrando aquellas voces, que como una bocina quiebran nuestro cómplice & armonioso silencio.
¡Ay cariño! vuelve a apagar el cielo para que nos sea más fácil escapar de ellos, para poder sentir como golpean esos lúdicos destellos, para volver a poseer a ese erótico cardumen, que me encandila, que domina mi cuerpo, que estando lejos de la muchedumbre me regala el placer de amar.-

martes, diciembre 29

Noche marchita.-


Y estabas solo ahí, esperando la llegada de la fragancia que cautivaba sus noches, impaciente e intranquilo, sin poder mantenerse más de un segundo quieto, sus manos sudadas y el calor apasionado que derraman sus ojos se incrementan a medida que los minutos mueren bajo el reloj. La luna llena ilumina un poco más su rostro, permitiéndole ver más allá de donde se puede ver las otras noches, la calma se esconde tras los árboles del inmenso jardín & las flores duermen encogiendo sus pétalos para no oír el exagerado estruendo de las aves.-
La luna arranca del cielo, llevándose con sigo a las estrellas que la acompañan a escapar del sol lujurioso y es así como las horas pasan sin contemplación.
Un rayo de sol, anunciá la caída del alba junto con la resignación por el abandono de aquel alma incógnita que no logro verse entre los destellos luminosos de la luna por la noche.
Cabizbajo y ahora no solo tranquilo sino que resignado, toma el ramillete de flores secas que carga hace 5 años, vuelve a casa, con los zapatos gastados, pero con la mirada altiva, pues por la noche nuevamente la luna llena escapando del sol, lo aguarda para una nueva espera de esa enigmática alma que lo seduce a marchitar su noche en la misma banca de hace muchos años atrás.-

miércoles, diciembre 16

En contra de la corriente. . .


Vuelan las aves migrando al sur, buscan ese calor que ya no puede entegar el norte, los salmones de la rivera, en su osadía, penetran las aguas dulces en contra de la corriente, luchando contra los minerales & la rudeza del río, tal cual me siento hoy.

domingo, diciembre 6

En un segundo. . .


¿Cuán significante son los segundos, sin en uno de ellos rozando tus labios soy capaz de impregnar tu piel en la mía? de tatuar tu nombre en mi sangre y de inyectarme en tus venas para recorrer hasta lo más recóndito de tu ser.
Que en un segundo, puedo llevarte a la luna & volver con solo cerrar los ojos, es solo cosa de creer, es solo cosa de aprender a amar & de amarnos cada segundo.-

jueves, noviembre 19

En una brisa.

Como una brisa suave le sentí llegar, no pude reconocerlo en su primera entrada, desentendida corrí la mirada & continué mi tejido, los palillos enredados en la lana, mis manos enredadas en los palillos, mi mirada enredada en el tejido.
Lo tire hacia un lado algo frustrada & voltee mis ojos, ahí estaba el hombre tibio que cautivaba mis pasos caídos, mi voz enturbiada, mis latidos perdidos, entusiasmada di un salto y lo abrace, el no respondió a mi saludo, cabizbajo asomó una lágrima que anunciaba un mar que secarían mis hombros, sus brazos fuertes entre los mios parecían los de un frágil niño, no tenía recuerdos de haberlo visto antes así, su rostro enpalidécido comenzó a asustarme, su llanto ahogado me contagiaba, me hizo llorar.
El suave cantar de las aves era lo único que quebraba el silencio, él levanto su rostro y me miró a los ojos, me tomo de los hombros alejando su cuerpo del mio, con la manga de la camisa secó las lágrimas que aun asomaban, su mentón temblaba, mientras mis manos sudaban, comencé a formular ideas de lo que pasaba, pero no quise emitir palabras.
-Me tengo que ir- dijo entre tartamudeos nerviosos, mirando hacia el suelo, como si conversará con mis pies descalzos. Intente abrazarlo, pero aún me sostenía de los hombros y no lo permitió, bruscamente lo hice a un lado y me lance sobre la cama con un nudo en la garganta que pronto se desataría en llanto. -¿Por qué?- pregunte con miedo a escuchar esa respuestas que ya habían perturbado como cuchillos mi cabeza. no fue capaz de mirarme a la cara, metió sus manos en los bolsillos, saco un fajo de billetes y los dejo sobre la mesita al lado de la cama. -No quiero tu dinero- Grité enloquecida aferrada aún a la almohada & llorando a mares.
-Perdóname- dijo, asomando la última lágrima que yo vería caer de sus ojos, pues luego dio media vuelta, tomó su chaqueta cargándola sobre su brazo derecho, comenzó a caminar hacia la puerta, mirando toda la extensión del lugar con la misma emoción de la primera vez. Colgó las llaves lentamente luego de abrir la puerta & salió sin importar mi estado.
Después de cinco años, así lo recuerdo, mientras yo sigo tejiendo un chaleco para él, con mis manos enredadas en los palillos, los palillos en la lana, esperando que como una brisa suave vuelva a cruzar la misma puerta.

viernes, octubre 23

Entre las aves.

Lánguida & perdida,
ha quedado su mirada
luego de múltiples caídas
& extenuantes baladas.

Levanta los brazos
y dibuja plumas en tu piel
hazte parte de mi regazo
e inúndame en miel.

Esboza lineas al cielo
sin limites ni desconfianzas
quebrantando esos miedos
y elevando la templanza.

Ahora es el momento
y no tienes que alzar los brazos
no habrán impedimentos
que te bajen de pegaso.

Cierra los ojos sin temor
Moviendo tus labios una vez
Iremos allá, donde nace el amor
y la gente desnuda sus pies.

Hemos llegado muy alto
sin tener una pluma,
arribamos de un salto.
junto a las aves & a la luna.